En 2024, el fraude digital en LATAM creció un 37%. Mientras tanto, el 72% de los clientes de banca digital ya opera desde más de dos canales. Para las instituciones financieras de la región, 2026 no es solo otro año: es el punto de inflexión entre adaptarse o perder relevancia.
De acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el 60% de los bancos en la región priorizarán en 2026 la modernización de su infraestructura digital para competir con las fintech y ofrecer experiencias más seguras y ágiles.
En este artículo
Omnicanalidad: de opción a requisito
Los usuarios ya no se limitan a una sucursal o un portal web. Hoy esperan poder realizar operaciones desde cualquier canal: móvil, web, call center, chatbot o incluso redes sociales.
Según Statista, en LATAM el 72% de los clientes de banca digital utiliza más de dos canales para interactuar con su banco.
La omnicanalidad asegura una experiencia continua, sin importar el canal de acceso.
Seguridad y cumplimiento normativo
El fraude digital en LATAM creció un 37% en 2024, de acuerdo con Feedzai. Las instituciones enfrentan la presión de cumplir con regulaciones locales como SUGEF en Costa Rica, SBS en Perú y estándares internacionales como PCI DSS y ISO/IEC 27001.
Retos principales
- Implementar autenticación fuerte (firma electrónica, biometría, MFA).
- Cumplir normativas sin afectar la experiencia del usuario.
- Mantener la confianza del cliente en un contexto de ciberataques crecientes.
Integración con fintech y open banking
La apertura regulatoria hacia el open finance en países como México, Brasil y Colombia impulsa una mayor competencia y colaboración.
- En Brasil, el ecosistema de open banking movió más de R $9 mil millones en 2024 (aprox. USD 1.8 mil millones), según el Banco Central de Brasil.
- Para instituciones tradicionales, esto implica adaptarse a APIs abiertas, integraciones rápidas y estándares de interoperabilidad.
Claves
Continuidad tecnológica y resiliencia operativa
Más allá de lo visible para el cliente, las instituciones enfrentan el reto de mantener la operación sin interrupciones.
- Según Deloitte, el 45% de bancos en LATAM considera la continuidad operativa como el mayor riesgo en su transformación digital.
- Caídas de sistemas o indisponibilidad de servicios no solo afectan ingresos, sino también reputación.
Los próximos años serán decisivos para las instituciones financieras en Latinoamérica. La demanda de usuarios omnicanal, la presión regulatoria y la competencia de las fintech obligan a repensar la infraestructura tecnológica.
El desafío no es solo digitalizarse, sino hacerlo de manera segura, continua y escalable. Quienes logren integrar un ecosistema digital robusto estarán mejor preparados para fidelizar clientes y competir en un mercado en constante evolución.
El punto de inflexión
Los próximos años serán decisivos para las instituciones financieras en Latinoamérica. La demanda de usuarios omnicanal, la presión regulatoria y la competencia de las fintech obligan a repensar la infraestructura tecnológica.
El desafío no es solo digitalizarse, sino hacerlo de manera segura, continua y escalable. Quienes logren integrar un ecosistema digital robusto estarán mejor preparados para fidelizar clientes y competir en un mercado en constante evolución.
Si liderás tecnología o transformación digital en una institución financiera, los próximos 12 meses son críticos. Tres preguntas para empezar:
- ¿Tu infraestructura soporta verdadera omnicanalidad?
- ¿Tus procesos digitales cumplen con SUGEF y estándares internacionales?
- ¿Tenés un plan de continuidad si tu core falla mañana?
Si alguna de estas preguntas no te deja tranquilo, vale la pena conversar.

